miércoles 17 de junio de 2009

Políticamente Mágico



Todo comienza con un intenso, delicioso, cálido y exquisito beso con Damián. Era 17 de mayo y ambos estábamos en el Buen Pastor en una protesta por lo sucedido hace unos meses en dicho lugar (cuando dos chicos fueron reprimidos por policías por besarse en público) y también en conmemoración del Día de la Lucha Contra la Homofobia. El grupo Córdoba Diversa había organizado esta movilización, donde se leyó un documento el cual finalizaba con una chapada masiva. Mi amigo Turkie y yo, habíamos sido invitados un día antes, en cambio Damián habia llegado ahí por casualidad. Pero, no por casualidad, se puso al lado mío para besarme, eso lo decidió el. Después de un exitoso y políticamente correcto beso delante de un montón de gente que nos aplaudía, hicimos la repetición para una cámara que nos filmaba. ‘Que ricooo’ –dijo él en voz baja- y realmente lo fue. Más tarde fuimos junto a él y unos amigos a comer unas pizzas y conversar un poco. Todo estuvo bien pero no paso más nada. No hubo ninguna señal de nada.


Por supuesto que estuve pensando en el toda la semana. Tanto que un día cualquiera, en una galería inesperada y en un bar insospechable, apareció como por arte de magia. Mi sonrisa era más grande que la galería misma, y nos saludamos. Yo no paraba de hablarle y preguntarle cosas, hasta que me di cuenta que él no podía hablar, estaba destruido de la garganta. Me preguntó que hacia el sábado y le dije que iba a Dorian. Y me preguntó si iba a la próxima chapada masiva el domingo, a lo que dije: si, obvio. De todas formas, su actitud seguía siendo algo extraña y no estaba seguro de tomar su sonrisa o sus preguntas como señales.
Ese sábado, en una Gays Night Out, mis amigos: Tomás, Turkie, Mauri y yo, íbamos a juntarnos a cenar y después salíamos a Dorian Gray a ver a Pablito Ruiz. Bailamos, conversamos, nos reímos y disfrutamos de Pablito Ruiz en un pequeño gran show. Mientras Pablito cantaba, yo buscaba entre la gente deseando una vez más por arte de magia apareciera Damián. Si venia, iba a considerar eso como una señal de que le interesaba un poco e iba a estar más seguro de que no fue solo un beso políticamente correcto. Y de repente me puse a pensar si era correcto pensar tanto en eso, solo por un buen beso y unas cuantas sonrisas. ¿Así de fácil es enamorarse de alguien o después de un largo tiempo de estar solo, cualquier demostración de afecto puede hacernos extrañar esos buenos momentos con nuestros ex novios?



El día que encontré a Damián en la galería por casualidad, también me había cruzado con mi ex que no veía hace siglos. Eso me hizo recordar lo mucho que había pasado desde la última vez que estuve con alguien en una relación y no pude evitar extrañar todo lo que eso implica. Recordé que con él nos besamos en el Buen Pastor hace unos años y lo bien que se sentía en ese momento. Por suerte nadie nos lo impidió en ese momento, pero por eso era importante para mí ir a esa marcha. Nadie tiene derecho a prohibirme tener lindos recuerdos.
Así como estar en una relación, no es para todos, estar solo tampoco lo es. Después de un tiempo largo sin alguien a quien besar, con quien compartir unos mimos o porque no, tener sexo, se hace difícil no sentir esa necesidad de encontrar a alguien para hacerlo. De hecho para muchos de mis amigos, y amigos de amigos, es complicado estar solo y por lo general, aunque no quieran, los candidatos vienen con sus propuestas, ellos los escuchan y terminan convenciéndose que ese chico es el indicado para comenzar algo. La mayoría de las veces, no lo son. Lo difícil es saber a cual darle, o no, la oportunidad, aunque no nos sintamos instantáneamente atraídos. Todo esto es obviamente porque en el fondo, nadie quiere estar solo. Entonces ponemos un voto de confianza en que quizás, conociéndolo mejor, compartiendo otras cosas con ellos, esa magia va a aparecer y entonces vamos a estar contentos con la elección. Pero la verdad es que no muchos dan esa oportunidad por miedo a que nunca aparezca y muchas veces ese miedo hace que todo se esfume.

Claro que todo es diferente si la magia se siente desde el principio, si finalmente conseguimos estar con esa persona que nos mueve el piso, nuestro trabajo ahí, es mantener la magia, y llegar a amar a alguien aun sabiendo lo que hay detrás de la magia, porque muchas veces lo que vemos es simplemente una ilusión óptica que sirve para una sola función y nada más.


La última vez que sentí esa magia, fue ese sábado, mientras bailaba con mis amigos, sentía que alguien me miraba a lo lejos, y era él. Esa persona que cada vez que lo saludo siento esa sensación rara que se siente cuando te atrae alguien, te pones un poco nervioso cuando te mira y cuando sentís que esa persona trata de acercarse a vos, conversarte de lo que sea porque él quiere estar con vos también. No puedo ni siquiera decir su nombre porque es posible que lea esto y sobre todo porque es el novio de un amigo de un amigo de un amigo, ja. A veces lo sorprendo observándome o hasta sonriéndome de más. Claro que en este caso ambos tenemos las manos atadas. Es bastante extraño que las personas que mas me cuestan superar son aquellas con las que nunca tuve una relación o con las que jamás ni siquiera besé. Es una clara demostración de que la magia existe.

Esto no me pasa seguido para nada, pero la verdad es bastante difícil de encontrar (al menos para mi), las tres cualidades en un mismo hombre: amor, sexo y magia ¿será algo tan difícil de encontrar como un político honesto?¿existe realmente alguien con lo suficiente de cada una?

No sé si existirá o no, eso estoy investigando, pero lo bueno, es que cualquiera de las tres cualidades, ya las tenemos, solo tenemos que aprender a usarlas y a compartirlas. Todos podemos amar a otra persona si queremos, todos podemos ser excelentes en el sexo con la ayuda del otro si así lo deseamos y todos podemos hacer que nuestra relación sea mágica si queremos. La cuestión es en realidad ¿nos estamos esforzando lo suficiente?

Ese domingo nos encontramos con Damián la siguiente marcha con chapada masiva, organizada por el mismo grupo, pero esta vez en la Plaza de la Intendencia. La convocatoria fue un éxito, y Damián me eligió nuevamente para besarnos. Esa noche salimos “casualmente” al mismo lugar: la Fiesta Retro de Casa Babylon. La pasamos bien, bailamos todo y al final de la noche, llegó la hora de los lentos. Fue ahí que él dio el gran paso de invitarme a bailar y fue inevitable besarnos, esta vez sin ningún interés político. Con la música de Phil Collins de fondo todo era bastante mágico.

Nos pasamos los teléfonos y yo pensaba que era el comienzo de algo lindo. Pero, durante la semana, y después de unos escasos y fríos mensajes de su parte, hizo un excelente acto de desaparición y nunca más supe de él. Ahí entendí mucho mejor la diferencia entre mago e ilusionista. Recordé también que para algunas personas, un beso no significa nada, como esas demostraciones de afecto de políticos en campaña hacia sus posibles electores.

Pero no me arrepiento de nada, al menos comprobé que mis besos son memorables y al menos estos sirvieron políticamente para algo. Por lo pronto, esta temporada, me voy a poner en campaña a encontrar alguien con mucho amor, sexo y magia o mejor dicho alguien que esté dispuesto a administrar, políticamente bien, los tres.

Pabl3Te

Pregunta para el foro: En cuanto a amor, sexo y magia ¿Qué es lo que más te cuesta encontrar?

lunes 8 de junio de 2009

Tercera Temporada Proximamente...


viernes 8 de mayo de 2009

Introducción Al Amor (ó Sexo Gay En La Ciudad)




Con solo dieciocho años ahí estaba. En un boliche gay, siendo seducido por un hermoso cordobés de ojos claros. Bah, creo. Cuando realmente me gusta alguien, me cuesta muchísimo mirarlo a los ojos. Era la primera vez que alguien se me acercaba y no lo podía creer. Me sudaban las manos pero trataba de parecer seguro. Y de alguna forma mi risa nerviosa funcionó porque le parecí tierno. Conversamos por horas, bailamos un rato y yo estaba en las nubes. Era lo que había soñado por tanto tiempo. Nos besamos y esa noche, por primera vez, llevé a alguien a mi departamento. Si mi cama tuviera cara, de seguro hubiera puesto una de absoluta sorpresa.


Me llamo Pablo Martin Acuña y como muchos estudiantes universitarios me mudé al corazón del país con las más altas esperanzas y expectativas. Comenzar una carrera y encontrar un corazón que me ame. Viniendo de una provincia donde la población gay parece ser 0,00001, es decir solo yo, venir a Córdoba, a vivir lejos de mi familia, era lo más parecido al paraíso que había conocido. No porque no me guste estar con mi familia, los amo, pero sabía que este era un gran cambio en mi vida el cual era necesario para crecer como persona. Y si que lo fue.

Al haberme dado cuenta a temprana edad de mis gustos sexuales, no fue nada fácil mantener esa mochila en la espalda durante tanto tiempo. Es muy feo sentirse diferente en la adolescencia, ni hablar en la secundaria. No es que la pasé mal, simplemente me sentía fuera de lugar, sentía que no pertenecía a ningún grupo.

Por suerte al llegar a Córdoba hice unos muy buenos amigos a los que después de un tiempo les conté que era gay y fue bastante liberador. Hasta ahora nadie lo ha tomado mal, por suerte.
Mi familia no lo sabía hasta hace unos años, cuando mi mamá encontró en mi pieza, un compilado de mis columnas ‘Desamor Para Principiantes’ en donde hablaba de mis relaciones pasadas con hombres, entonces no pude ocultarlo más. Ellos lo aceptaron bastante bien, aunque siempre tuve el miedo, no esperaba otra actitud. Sé que me aman y siempre lo van a hacer. Además que siempre me apoyaron en todo. Haberles dicho dio un giro increíble en mi vida, lo bueno fue que no tuve que hacerlo y ahora siento que fue lo mejor que me puede haber pasado.

Otro gran giro fue mi primera vez. Fue en esta ciudad y puedo decir que fue una de las mejores. Era con mi primer novio, alguien que realmente amaba y el sentía algo parecido. Aunque haya terminado, siempre lo voy a recordar con gran aprecio. Fue bastante difícil olvidarlo. Superar el primer amor es lo más difícil que puede existir.

Volviendo a la noche con el chico de ojos claros, yo estaba feliz, porque este chico me había elegido a mí, le había gustado yo y la verdad todavía no lo podía creer. Después de pasar una noche espectacular me desperté como si no me hiciera falta nada más. Eso es algo que nunca entendí de mi, sé que no a todos le pasa pero, ¿Por qué cuando no tenemos alguien que nos ame, nos sentimos tan incompletos? ¿Por qué cuando nos falta el amor parece que nos falta todo?

Ahora años después relaciono eso con el hecho de haber sido adoptado. Quizás tenga que ver con eso, quizás tenga que ver con mi personalidad, la verdad no lo sé. Lo que si se, es que el amor siempre me dio una energía que no se compara con nada en este mundo.


Así me sentía esa mañana, nos despertamos y yo me sentía completo y listo para correr una maratón. Parecía como si nos conociéramos de toda la vida. Me fui a bañar, mientras él se vestía para hacer el desayuno… o eso era lo que yo creía. Volví para decirle que en lugar de té, quería café. Y ahí lo encontré, robándome plata de mi cajón. No les puedo explicar lo que sentí en ese momento. Fue como una ensalada de todos los sentimientos horribles que alguien puede tener. Ahí mismo, llorando y con las pocas fuerzas que tenia, lo saque de mi departamento. Ni siquiera podía reaccionar, no podía creerlo. Todavía me cuesta creerlo. Ese fue un golpe bajo que me dio la pauta de que, encontrar el amor verdadero, no iba a ser tan fácil como creía.

Unos meses después, ayudado por una buena psicóloga, mis amigos y un poco de fuerza de voluntad, logré superarlo. Viendo el vaso medio lleno, podría decir que me hizo crecer, madurar y aprender. Pero sobre todo me hizo más fuerte.

Un tiempo después comencé a escribir estas columnas, para una página gay local: www.lugaresgaycba.com.ar que me dieron el espacio para escribir sobre mí, las relaciones, el sexo y todo lo que está medio. Escribirlas y compartirlas es una especie de terapia y agradezco poder hacerlo.
Y así, compartiendo con ustedes mis experiencias, espero seguir reflexionando y cuestionándome todo lo que sea necesario para aprender y encontrar un amor espectacular en esta ciudad espectacular.


Sé que aun me falta mucho por vivir y espero compartir todo con ustedes. Siempre teniendo claro una sola cosa. Por más que me hagan muchísimo daño, tenga malas experiencias y pase por situaciones horribles, hay algo que nunca va a cambiar. Nunca, pero nunca, voy a dejar de creer en el amor. Porque ese es quién realmente soy.

Pabl3Te

Introduction For Love (or Gay Sex And The City)




And there I was, eighteen years old in a gay disco, being seduced by a handsome guy with bright eyes. Or that’s how I remembered him. When I really like someone it’s really hard for me to look into his eyes. It was the first time a guy approach me, I couldn’t believe it. My hands were sweaty but I tried to remain confident. And it worked, he found it cute. We talk for hours, dance a lot, I was in heaven. It was like a dream come true. We kiss and, for the first time in my life, I took a man to my apartment. Even my bed was shock.


My name is Pablo Martin Acuña, and like many students in Argentina, I moved to Córdoba, the country’s heart, to start a carrier and in the hopes of finding a heart that loves me. Coming from a small town which gay population was 0,0000000001, meaning JUST me, moving to Córdoba and away from my parents was as good as it gets. Not because I don’t love them, I really do, but this was going to be a huge step in my life, to grow as a person. And It was indeed.

Having realized of my sexual preferences at early age, it was hard to carry that baggage for so many years. It was harder as a teenager, and more so, in high school when I felt out of place. Don’t get me wrong, I didn’t have a bad time, I just felt like I wasn’t part of anything.

Lucky for me, when I arrived to Córdoba I made very good friends, to whom, after some time, I confessed I was gay. It was liberating. So far, nobody took it the wrong way.
My family didn’t know till recently, when my mother, cleaning my room, found a compilation of my old columns ‘Un-love For Beginners’ which were about past relationships with men so I couldn’t hide it anymore. They took it really well, I was afraid all my life of that moment, but deep in my heart I knew they will be cool about it. I know they love me and they always will. Besides they support me every step I make. Telling them was a huge deal for me, the good thing was that I didn’t have to do it, they found out themselves, and now, looking back, I’m glad it had happened that way.

Another big step was my first time. It was in this city and I gotta say it was one of the best ones. It was with Rafael, my first boyfriend, someone who I loved, and I´m pretty sure he felt the same way. At least at that time. Even if we break up after that I remember him with all my heart. It wasn’t easy to get over him. To get over your first love it’s the most difficult thing in the world.

However, back to the night with the bright eyes guy, I was happy ‘cause he chose me, I was the one he like and I still couldn’t believe it. After having a spectacular night I woke up feeling like there was nothing in this world I lacked. That’s something I never understand about me, I know not everybody feel the same way, but, ¿why is it that when we don’t have someone who loves us, it feels like we are incomplete?¿why is it that sometimes lack of love equals lack of everything else?

Recently I relate that with the fact that I was adopted. Maybe it has to do with that or with my personality, I really don´t know. What I do know that nothing in this world can compares to the energy that loves gives me.


That was how I felt that morning when we woke up, like I was finally complete and ready to run a marathon. It seemed we had been together for years. I leave the room to take a shower as he dressed up to make breakfast…or that’s what I thought. I went back to tell him I preferred coffee over tea, and there he was, stealing money from my drawer. I can’t explain what I felt in that moment. I was like a really bad salad with the worst feelings a person could have. With the little strength I had left and shacking about to cry, I kicked him out from my apartment. I was shocked and even now it’s hard for me to believe it happened. That cheap shot made me realized It wasn’t gonna be easy to find real love.

Months later, helped by a good therapist, my friends and some will power I finally overcome it. And looking at the bright side, I can say that it made me grow and I learned a lot. But overall it really made me stronger.

After that, I began writing these columns for a local gay website: http://www.lugaresgaycba.com.ar/ where I write about me, relationships, sex and everything in between, which I appreciate because for me it’s really therapeutic. Sharing with you my experiences I hope to keep questioning everything that takes to learn and to find a spectacular love in this spectacular city.


I know it’s gonna be a long way, and I hope I can share everything with you. Always having in mind one thing. No matter how hard they hurt me, how bad experiences I have or how awful things get, there will be something that will never change, I’ll never gonna stop believing in love. Cause that’s who I really am.

Pabl3Te

viernes 27 de marzo de 2009

Luna Llena, Corazón Contento



El miércoles pasado fue luna llena y eso hizo que sea un finde agitadísimo. Porque como una vez me explicaron, la luna llena mueve mareas y es imposible que nosotros al ser 75% agua, no nos alteremos también. Así me sentía el jueves, cuando fui con amigas al aniversario de Dorian Gray. Ahí es cuando vi a Claudio, un chico que me gusta hace mucho, solamente porque es una de esas personas a las que ves y podes decir que es una buena persona. Solo que claro, nunca me acerqué a el ni nada, porque siempre estuvo con alguien. La última vez que lo vi, fue hace más de un año, ambos esperábamos un taxi y estaba por preguntarle si quería compartirlo conmigo, pero justo cuando lo iba a hacer, aparece alguien más con la misma pregunta y el acepta amablemente. Pero esta noche fue diferente, porque por primera vez, él me estaba mirando. Hicimos toda la noche lo de mirarnos y esquivarnos la mirada con una sonrisa, todo estaba muy claro, hasta había globos en forma de corazón sobrevolando entre nosotros (literalmente). Todo esto hasta que terminó la música y en la salida, entre la gente saliendo desesperada por una misma puerta, nos rozamos y yo lo miré y él me esquivó la mirada. De todas formas, todo quedó ahí, ninguno dio el paso, ninguno se animó, pero me fui con el presentimiento de que lo iba a volver a cruzar muy pronto y que la próxima vez, pase lo que pasé, lo iba a enfrentar.



El viernes durante todo el día, estuve pensando en lo que podría haber pasado si me acercaba a Claudio o si él se acercaba. Obviamente me arrepentí de no hacerlo y me preguntaba si siempre iba a ser así, es decir, ¿llegará algún día en que después de tanta experiencia por fin nos sintamos seguros en estas situaciones? ¿a medida que crecemos se nos va la timidez y aprendemos a tomar las cosas con más tranquilidad?¿o siempre vamos a tener esa sensación de estar por desmayarse y morir de un paro cardiaco?. Ese sábado iba a saber las respuestas a estas preguntas

Pero primero veamos mi historial de acercamientos: la primera vez fue con un chico a la que le di mi número y se espantó, me tiró la tarjeta al piso y salió corriendo prácticamente. Horrible momento. La segunda vez fue con Martin, que no solo amó el gesto, sino que, amó tanto el gesto que esa misma noche dejó a su novio por mí. Tuvimos una linda e intensa relación. La tercera vez, fue con otro ex, solo que no llegué a hacerlo, pero me confesó que le hubiera encantado, así que cuenta como una buena. Y la cuarta y última, fue con Eric que no solo no me escuchó, sino que fue hasta un poco despectivo. Otro horrible momento. Entonces quedamos empatados dos a dos.

Lo que pensaba era que en todas estas experiencias, desde la primera a la última, antes de acercarme siempre tuve la misma sensación. Siento que el corazón se me sale, se me secan los labios, me tiemblan las piernas y me altero demasiado.
Siempre creí que después de un tiempo, todo ese nerviosismo y ansiedad, la timidez e inseguridad se iban a ir, o al menos disminuir, pero al parecer eso no está ni cerca de suceder. Y es que es como jugar a la ruleta rusa, nunca se sabe con lo que te vas a encontrar, como va a reaccionar el otro o si te van a salir todas las cosas que le querés decir sin tartamudear y mezclar el sentido de las palabras.

En cuanto a la experiencia, si bien siempre estamos aprendiendo algo nuevo, no siempre aprendemos lo que necesitamos aprender, sino lo que nos toca aprender. Esta temporada aprendí muchas cosas: que para conquistar a alguien, a veces hay que entrar en su juego, pero no se puede jugar eternamente, que la única forma de que los demás te perciban como alguien feliz y alegre, es aceptándote a vos mismo tal cual sos; aprendí lo importante que es prestarle atención a alguien que estas conociendo y lo importante que es que ellos te presten atención.

Entendí también lo difícil que es encontrar nuevos amigos que se queden a tu lado en las buenas y en las malas y que aunque los tenga lejos a la mayoría, siempre puedo contar con ellos, porque los verdaderos amigos siempre se sienten cerca. Hablando de amigos, también aprendí que si realmente querés, podes ser amigo de tu ex; que ya no estoy para amores de verano, sino para amores de todo un año y una de las cosas más importantes que aprendí de mí, es que puedo perdonar a esas personas que me hicieron mal en el pasado, sin guardarles rencor y desearles el bien. Nada mal, ¿no les parece?

Pero si aun habiendo aprendido tantas cosas, aun me sigo poniendo nervioso al acercarme a alguien, es porque es algo que tiene que ver conmigo pero también, es el hecho de que quizás nunca seamos expertos en el amor y en las relaciones porque en realidad nadie puede serlo. El amor es diferente y significa millones de cosas diferentes para cada persona. Y si nos ponemos ansiosos, si el corazón nos late a mil y temblamos cada vez que nos gusta alguien, puede que sea una buena señal. Señal de que aun tenemos esa pasión; que todavía conocer a alguien nuevo nos da una adrenalina que se siente genial que nos va a conducir al enamoramiento y más tarde al amor. Y eso, es absolutamente valorable.



Cargado de valor, esa noche de sábado y con una luna gigante y amarilla mirándome, me propuse hacer todo lo imposible para encontrarme con Claudio. Ninguno de mis amigos pudo acompañarme, así que salí solo. Mi plan era encontrar a Claudio y decirle todo lo que me gustaba. Mi intuición me dijo que iba a estar en Dorian Gray, así que ahí fui. Me iba a quedar hasta las 3.30 y si él no iba, me tomaba un taxi a otro lugar hasta encontrarlo. Pero exactamente a las 3.15 entró por la puerta, más lindo que nunca y se encontró con sus amigos. A partir de ese momento, solo fueron miradas que cada vez se hacían más obvias, idas y vueltas pasando uno al lado del otro para darnos oportunidades de decirnos algo. Ustedes saben a lo que me refiero, es cuando te separas de tus amigos para "ir al baño" o a "tomar aire" y por el único camino que podes pasar es justo por el lado del chico que te está mirando jaja. El hizo eso, dio toda la vuelta para ir al baño y quedar cara a cara conmigo ¡PERO NINGUNO DIJO NADA!. Casi me desmayo ahí, porque de verdad creía que ese era el momento. Después lo perdí como por una hora y creía que se había ido, pero no, estaba ahí, con los amigos. Se hicieron las 6 y el lugar cerró, salimos afuera y él seguía con sus amigos y yo me quedé por él y siendo bastante obvio. Pero se fueron al after y yo los seguí por atrás. Mi idea era tocarle la espalda y hablarle. Mientras cruzábamos el puente con mucha gente alrededor, miré una vez más la luna y me repetía: ¡tengo que hacer esto! ¡Tengo que hacer esto!.

Llegamos al Ojo Bizarro y el con su amigo quedaron atrás en la fila. Ahí es cuando escuché que su amigo le daba ánimos diciendo: "dale, animate, se caritativo, ¿a vos que te gustaría?" a lo que él contestó: "yo siempre soy caritativo". Ya estábamos a punto de entrar y Claudio le dice al amigo que se iba a su casa, se despiden y es ahí cuando voy detrás de él. En esta parte imagínense que el único sonido que escuchan son mis latidos acelerados. Para animarme más pensé en que iba a ser una excelente columna para terminar la temporada. Y entonces grité: "¡Claudio!". El se dio vuelta con una sonrisa, que por cierto, es hermosa, se quedó sorprendido y mudo. Yo temblando, tartamudeando y con los labios secos comencé el monologo: "Hola, no se por dónde empezar, la verdad vine hasta acá, solo por vos, porque me gustas…mucho y no me quería arrepentir de no decirte nada, como el jueves" el me miraba y parecía contento, yo seguí: "entonces, mirá, te dejo mi teléfono (saqué mi tarjeta) y si te intereso, me mensajeas, me llamás o lo que quieras" y ahí por fin pude escucharle la voz, él me contestó con la mejor de sus sonrisas: "Mirá, te agradezco, de verdad, me encantó esto, pero la verdad es que no puedo, estoy… en otra". Sorprendido le pregunté:"¿En otra cómo?" y él me contestó: "en otra…comprometido con otra persona…pero de verdad, te agradezco". Yo me relajé, sonreí y le dije que estaba todo bien, lo saludé y me volví a mi casa caminando.

Por supuesto que me fui triste, por supuesto que me pregunté si me había mentido. Pero después me di cuenta que realmente no importaba. Lo importante era que me había jugado por él, que vencí mis miedos y le confesé mis sentimientos. Y eso es algo para estar orgulloso.

Con mi amigo Gastón hablábamos acerca de jugarse por alguien y yo le decía que siempre me preguntaba si en verdad hay dos tipos de personas, "los que se juegan" y los "por los que se juegan". Si algún día se puede cambiar eso, o si siempre voy a ser de los que se juegan y dejan todo por el otro. Definitivamente me he estado jugando desde siempre, y no me mal interpreten, me encanta, pero a veces me pregunto si alguien se va a jugar por mí. Supongo que todos nos preguntamos eso en algún punto. Por otro lado, siempre escuchamos a la gente decir "me encantaría que se jueguen por mi" y cuando finalmente alguien lo hace, muchas veces lo rechazan, ya sea porque no se ven en una relación con esa persona, por su aspecto físico o porque resulta alguien diferente a lo que tienen en su mente como la idea del "príncipe azul". Creo que este tipo de cosas, deberían valorarse un poco más, yo sé que si alguien tiene uno de estos gestos conmigo, al menos, me gustaría conocerlo y darle una oportunidad. Después de todo, nunca hay que olvidarse, que el enamoramiento también es un proceso, no siempre tiene sucede a primera vista.



Muchas veces nos quejamos del ambiente, de los histéricos y de todo lo malo que es, pero hay muy poca gente que hace algo al respecto. Me parece que hay muchas formas de recomponerlo y una de ellas sin duda es dar esperanzas mediante estos gestos y demostraciones de afecto. Más allá de si salen bien o mal, al menos, es bueno saber que todavía existe gente que se juega, que quizás algún día la otra persona se va a enamorar y recuerden ese día que te jugaste como una linda anécdota. Esperanza de que en cualquier momento alguien puede tocarte la espalda y confesar que todo este tiempo estuvo enamorado de vos. No crean que soy ingenuo, se que con esto no se solucionan todos los problemas del ambiente, pero si es cierto, que la esperanza de que todavía hay gente excepcional dispuesta a amar, es al menos algo para sentirse y ,porque no, ser mejor.

Esta temporada no sucedió, pero en la próxima, espero conocer a alguien excepcional como el que estuve esperando todo este tiempo. ¿Será la tercera, la vencida?

Eso lo sabremos en la tercera temporada de Sexo Gay En La Ciudad que regresa en Mayo. Gracias a todos los que me leyeron, comentaron y me enviaron sus mails, los leo a todos y estoy muy agradecido por el apoyo. Y por supuesto a LUGARESGAYCBA por este espacio.

Pabl3Te

¿Realmente te has jugado por amor ultimamente?

martes 24 de febrero de 2009

Sin Valentin



De vuelta en Córdoba, en estos insoportables días de verano y sin ganas de derretirme en la calle, volví a un clásico: películas. Con mis amigos Damián y Patt queríamos ver una buena peli así que fuimos a lo seguro: Almodóvar. Nuestro buen amigo Mauri nos mostró todas las que tenía en el videoclub y nos decidimos por Atame!. Obviamente la peli fue todo lo que esperábamos y más. No les quiero contar mucho de la peli, pero básicamente trata de un tipo (Antonio Banderas) que secuestra a una estrella de cine con la que está obsesionado. La secuestra y la ata en su propia casa pero siempre explicándole que lo hace con amor y argumentando que, obligándola a pasar tiempo con él, estaba seguro que se enamoraría. Y de hecho, es lo que sucede finalmente.

La peli me hizo pensar mucho en mi personalidad y hasta me sentí un poco identificado. No con la parte psicótica obviamente jaja, pero si con el hecho de que para enamorarse de mí, se necesita un poco más de tiempo, se necesita conocerme más a fondo. No soy de esas personas que te caen bien desde un principio, porque por lo general me muestro serio y hasta a veces antisocial.



En estas fechas románticas, mientras escucho a la gente que tiene pareja quejarse de porque existe San Valentín y a los que no tienen pareja quejarse de que están sin Valentín y quisieran festejar, decidí bloquear eso y ponerme a ver otras pelis que no había visto nunca. Es lo que hice el Día de los Enamorados. No lo niego, me hubiese gustado tener una de esas citas de películas en la que los personajes salen a cenar y después conversan mientras pasean por la ciudad de noche. Pero bueno, en lugar de eso decidí ver una película que trate de eso. Entonces alquilé unas que no había visto y que sabía que trataban de eso: Antes del Amanecer y Antes del Atardecer. Por si no la vieron la peli trata de dos personas que se conocen en un tren y comienzan a hablar y deciden bajarse y pasar todo el día juntos para conocerse, pero acuerdan hacerlo solo por ese dia. Por lo que la película es simplemente ellos dos conversando y conociéndose. Crean un vinculo tan fuerte que 9 años después, en la otra película: Antes del Atardecer, se reencuentran para darse cuenta que lo que vivieron fue demasiado intenso para olvidarlo. Eso me hizo pensar en lo importante que es prestarle atención a alguien, conocerlo y enamorarse a partir de eso. Lo que me lleva a preguntarme si cuando conocemos o cuando estamos con alguien ¿cuán importante es atender y saber todo acerca del otro?¿cuán importante es entenderlo?¿y si es verdad lo que dicen de que en realidad podes enamorarte de cualquier persona con solo prestándole atención?

Por lo general, en mi caso, cuando me gusta alguien trato de averiguar todo sobre esa persona. Me encanta observar sus actitudes, saber que piensa sobre diferentes temas y las cosas que le gusta y las que no. De esa forma puedo enamorarme de esa persona y de alguna forma saber si le voy a interesar a él. Saber sobre la otra persona, me hace sentir más seguro. Si fuera por mí leería lo equivalente a un libro de medicina sobre otra persona. Pero lo cierto es que hoy por hoy, la gente ya no te presta tanta atención, en lugar de escucharte y tratar de conocerte, simplemente está pensando en que contarte de su vida o contarte lo que él hizo en una situación parecida, sin realmente atender o entender lo que vos estás hablando. Como si fuera una competencia. Es eso lo que me sorprendió de esta última película, que mas allá de hablar toda la película, ambos personajes sienten la necesidad de escuchar lo que opina el otro y cuando tienen una opinión contraria lo que hacen es argumentar para que el otro entienda siempre con tolerancia o con chistes simpáticos, sin pelear o enojarse. Interesarse por lo que el otro piensa, por como lo piensa y si no concuerda con lo que pensas, tratar de entender y aceptarlo igual. Para mí eso es estar enamorado de alguien.



Por otro lado están los que, por no prestar atención, se pierden de saber que hay gente que está enamorado de ellos y que todo este tiempo lo tuvo frente a sus narices. Claro que en ese caso ambos son culpables, pero seamos sinceros, a veces esas personas no se dan cuenta ni que se lo escribas con fibrón. También es verdad que somos un poco cobardes, todos tenemos una lista de chicos de quienes hemos estado enamorados y nunca les dijimos nada. A mí me pasa con un chico que se llama Martin, que es amigo de un amigo y cada vez que nos vemos nos saludamos amistosamente, pero nunca pasamos de eso. Es de esa gente que se nota que son buenos tipos a millas de distancia y eso no lo sé solo por intuición, todo el mundo lo dice y todos hablan bien de él (algo difícil de conseguir en "el ambiente"). A veces me molesta y me entristece el hecho de saber que quizás él es todo lo que busco en un novio y viceversa y quizás nunca lo sepamos.

Lo opuesto me pasó en la secundaria, con un amigo que fue, sin duda, mi amor de secundaria. Éramos muy buenos amigos, nos llamábamos todos los días por teléfono para hablar por horas sobre nuestras vidas, íbamos juntos al cine y la pasábamos excelente el uno con el otro. Es más nunca tuve tanta química con un amigo o novio, como la tuve con él. Pero el si me estaba prestando atención, siempre me prestó atención, es por eso que se dio cuenta que me estaba enamorando de él y decidió alejarse. Claro, no era gay. Pero cada tanto tengo un sueño en el que me despierto con él al lado y, no sé cómo explicarlo, pero es como si tocara la felicidad con las manos. Siempre me pregunté si se alejó porque él sentía lo mismo que yo, pero supongo que nunca lo sabré.



Entonces creo que prestando atención a la persona que te gusta, escucharlo minuciosamente, observar sus movimientos y encontrar esos detalles que lo hacen adorable, es en realidad la forma en que podes quedar profundamente enamorado de alguien. Si solo prestáramos un poco más de atención.
Ese lunes después de San Valentín, estaba aburrido y decidí ir al cine a la función de las 23. Creía que no iba a haber nadie, pero me equivoqué. De hecho, me RE equivoqué, porque mientras esperaba a que empiece la película lo vi entrar, a él, mi amor de la secundaria, casi 6 años después, de la mano de su novia. Ni siquiera sabía que estaba en Córdoba. Durante la película, observaba lo dulce que era con su novia, Y ahí fue cuando me cayó la ficha, me di cuenta que estaba solo y de lo mucho que extraño estar con alguien. Pero también me di cuenta de algo más importante: una vez que realmente le prestas atención a alguien, podes quedar enamorado por mucho, mucho tiempo y que quizás las relaciones en realidad no se desgastarían nunca si no dejamos de interesarnos por el otro, si no dejamos de atender y entender.

Pabl3Te
¿Cuándo estás con alguien, le prestas la atención que se merece?

domingo 1 de febrero de 2009

...Infierno Grande



Mientras tanto en Santiago del Estero, más conocido como el infierno, eran mañanas de calor, tardes de calor y noches de más calor. Lo que me llevaba a estar todo el día encerrado en mi casa, por lo que aproveché para adelantar trabajo, pero claro, necesitaba unos recreos. Lo que me llevó a volver al chat (si, a ese que todos entramos alguna vez, ja), todo para comprobar mi teoría de que nunca hay santiagueños en estos chats. Cuando ya me estaba por ir, apareció un Marcos y me habló. Cuando me confirmó que era de Santiago, no lo podía creer. Después de que me aseguré de que era verdad y no era una alucinación por el calor, nos pusimos a conversar de nuestras vidas. Me explicó que en realidad no sabía si era gay, que está en una etapa de confusión sexual y que se sentía algo raro al tenerla a los 28 años, pero no podía dejar de pensar en eso. Me hizo algunas preguntas, traté de contarle y explicarle lo que significó para mí el aceptar lo que me pasaba y como ahora, después de toda esa etapa oscura, no lo cambiaría por nada. Estuvimos chateando por cuatro horas y se hicieron las dos de la madrugada, entonces me preguntó si le gustaría tomar un helado, ahora, ¡ya!. Recordé que cuando me dejaron plantado en las dos últimas citas a ciegas, decidí no volver a aceptar, pero no tenía nada que hacer y tenía un buen presentimiento. Además que al 2009 le tengo mucha fe, así que me cambié y en veinte minutos llegué a la plaza principal, frente a la heladería.
Debo decir que fue raro, por primera vez, no ser el más inseguro y tímido de los dos. Lo bueno es que entendí exactamente por lo que él estaba pasando, así que traté de hacerlo sentir cómodo y por suerte, después de unos cuantos comentarios graciosos, lo logré. Esto me hizo recordar muchísimo a mi primera cita a ciegas, que fue en Córdoba, con un chico que, coincidentemente, se llamaba Marco (sin la s), y era en una época en que yo todavía estaba en el closet y tuve que inventar una excusa para irme de una reunión de amigos. ¿Se acuerdan de esas épocas?

Como sea, mientras tomábamos el helado, Marcos se fue soltando y comenzó a preguntarme más sobre mi vida y como fue salir del closet con mis amigos, con mi familia y como llegué a donde estoy hoy. A medida que le contaba, yo mismo me sorprendía de algunas respuestas y de todo lo que me había pasado. Fue raro darse cuenta en ese momento todo lo que había superado (por decirlo de alguna forma), o sea, ¿Por qué casi nunca nos damos cuenta cuando hemos madurado pero si nos damos cuenta cuando estamos inmaduros para ciertas situaciones?¿que es lo que nos da la pauta de que hemos superado una etapa y que estamos listos para superar otra?



En una provincia chica como Santiago del Estero, debo decir que no es nada fácil. Hace unos años un amigo gay, ex compañero de la secundaria, volvió a Santiago y llevó a su novio con él. Obviamente salieron y todos se enteraron, se sorprendieron tanto que por poco sale en los diarios. Al día siguiente todos sus amigos, sus padres y todos sus parientes sabían lo que habían hecho esa noche y tuvo que dar algunas explicaciones. Ya saben lo que dicen: ‘pueblo chico…".

Creo que si me hubiese quedado ahí, hubiera tardado muchísimo más en salir del closet, hasta quizás, como muchos, nunca lo hubiese hecho. Este, como todos los años, volví para las fiestas y me encontré con mis amigos de la secundaria, fue raro, porque ellos ya saben que soy gay y muchas veces siento que dejan de hacer ciertos comentarios o tratan de obviar temas para que yo no me sienta mal. Y nunca me preguntan si estoy saliendo con alguien y mucho menos hablar de sexo. Es como que sigue siendo tabú y eso me hace de alguna forma, volver en el tiempo, es como volver a esa etapa de mi vida. Como cuando esa tía te pregunta: "¿para cuándo la novia?" Y vos tenes que sonreír e inventar algún chiste para salir del paso. Antes renegaba bastante de todo eso, pero ahora estoy en otra etapa, en la que la mayoría del tiempo estas cosas me parecen graciosas. Hoy mismo me pasó algo gracioso, cuando fui a comprar una bermuda, el cajero no me quiso dar una bolsa con manijas rosas porque iba a ´parecer muy gay´ ja, como si tuviera que ver con eso. Ojalá fuera así de fácil.

Ser gay, aceptarlo y estar cómodo con eso, es un proceso que (seamos sinceros) no es para todos. Obvio que no debería ser así, algún día seguramente esto va a cambiar, pero mientras tanto, es una lucha que no todos están dispuestos a pelear o no todos tienen los guantes para subir a este ring. Creo que cada uno es dueño de su vida, por eso a veces entiendo a algunos que nunca pudieron salir del closet y ahora tienen familia e hijos y trataron de olvidarse de esa parte de ellos, por el sueño de tener una familia y que todo sea menos complicado (complicado en cuanto a las trabas sociales, no me refiero a la vida en sí)

Mientras hablábamos de esto, Marcos me escuchaba muy atentamente y es porque segundos después me confesó que tenía una hija y que es lo mejor que le paso en la vida, ella lo cambió para siempre. Pero también me dijo que se había separado de su mujer porque la convivencia se le hizo insoportable.

Pienso que a medida que pasa el tiempo, te vas dando cuenta de las cosas que querés para tu vida, de lo que soportas y de lo que no. Esa es sin duda una señal de que has madurado, poder detenerse a pensar: ¿esto es lo que quiero para el resto de mi vida? Y a partir de la respuesta de esa pregunta, actuar. De todas formas, cuando superamos una etapa, no es que no nos damos cuenta, sino que en realidad por lo general pasa que apenas superamos una etapa, inmediatamente pensamos en superar la próxima, en lugar de disfrutar de la etapa en la que estamos. Esto es, sin duda, una de las razones por las cuales las parejas en donde hay una diferencia de edad no siempre funcionan, porque ambos quieren superar la próxima etapa y por supuesto nadie quiere retroceder etapas y a veces, aunque uno lo quiera, no siempre lo puede hacer.



Algo aun mas importante en esto de superar etapas, es el hecho de animarse y arriesgarse a vivir las experiencias que nos van a hacer superar cada etapa. Porque claro, una cosa es decirlo y otra es hacerlo. Ya habíamos terminado el helado con Marcos y de repente, se largo a llover, así que ofrecí llevarlo a su casa en el auto. En el camino, la lluvia se volvió muy intensa y tuvimos que parar un rato, porque no se veía nada. Yo le conté de lo mucho que me gusta la lluvia y mucho más cuando estoy con alguien. Ahí es cuando me dijo que la había pasado muy bien, que hacía mucho que no se sentía así y que le gustaría besarme, porque quería ver que sentía. Nunca acepto ser el primero (en nada) porque la verdad es que casi nadie se queda con el primer amor, ni con la primera vez. Pero en este caso, no tenía esa presión, porque era algo con fines científicos, entonces nos besamos. Fueron unos muy buenos besos debo decir, ambos quedamos bastantes conformes. El me dijo, un poco en broma, un poco en serio, que ahora sí que tenía cosas que pensar. Finalmente la lluvia paró y llegamos a su casa, claro que lo dejé a unas cuadras para que nadie lo viera. En la despedida, saco de su bolsillo una cadenita que había encontrado ese día en su casa. No tenía nada, era solo la cadenita. Me dijo que aunque no significara nada, me la quería dar para que me acuerde de él y de ese momento. Me emocioné tanto por ese simple acto, que me di cuenta que nunca superé la etapa en la que me enamoro de los pequeños tiernos actos de la gente; y espero nunca superarla. Es bueno saber que, si bien que el infierno es grande, al menos todavía hay gente cálida.

Pabl3Te

Después de superar una etapa ¿sos de los que disfrutan del momento o de los que se esfuerzan por superar la próxima?